Un rincón de la vieja Europa en la Miami tropical: así es el museo Vizcaya
El moderno skyline de Miami contrasta enormemente con el palacio del museo Vizcaya o Vizcaya Museum & Gardens. Ubicado en plena bahía Biscayne, rodeado de jardines tropicales llenos de esculturas de aire europeo, el palacio del museo Vizcaya parece sacado de un rincón de la Toscana italiana.
Con un estilo arquitectónico muy distinto al del Miami Design District u otras zonas contemporáneas de esta ciudad, el museo Vizcaya guarda una historia y unos parajes que enamoran a sus visitantes. Fue además una de las primeras construcciones de lujo del sur de Florida, y durante su visita es fácil apreciar por qué.


Los orígenes del museo Vizcaya
La historia del actual museo comenzó con James Deering, heredero de la fortuna de Deering Harvester Company, la empresa de maquinaria agrícola más exitosa de Estados Unidos a finales del siglo XIX. A principios del siglo XX, Deering buscaba un refugio invernal lejos del frío de Chicago, un lugar donde pudiera disfrutar del clima tropical y de su pasión por el arte y la jardinería. No hay que olvidar que Florida presenta uno de los climas más benignos de Estados Unidos y que por ello es el lugar escogido por muchos magnates para tener una segunda residencia (como el creador de otra célebre construcción de Florida, la Bok Tower).
Deering compró en 1910 una enorme extensión de terreno pantanoso en Coconut Grove, una zona entonces prácticamente salvaje en Miami. Encargó el diseño de su residencia al arquitecto F. Burrall Hoffman, al paisajista Diego Suárez y al artista Paul Chalfin, que se convertiría en el verdadero director artístico del proyecto.

Aires mediterráneos
El resultado del talento de estos profesionales fue una villa de aires mediterráneos inspirada en los palacios del Renacimiento italiano, pero adaptada al entorno tropical de Florida. Deering quiso que la residencia Vizcaya (la traducción al inglés del nombre de la bahía, Biscayne, en alusión al País Vasco) simbolizara la unión entre el Viejo y el Nuevo Mundo. Las obras comenzaron en 1914 y se completaron en 1922, aunque Deering se mudó allí en 1916. Lo que levantaron fue mucho más que una mansión: un universo propio hecho a imagen y semejanza de los gustos culturales del magnate que en la actualidad es un museo abierto al público.
Para la construcción del palacio y de los jardines emplearon materiales importados como mosaicos, hierro forjado, mármoles, piedra…, que combinaron con recursos locales como la piedra coralina de Florida.




Las joyas del museo Vizcaya
La mansión de Deering fue concebida como una mezcla totalmente integrada entre arte y arquitectura, y presenta un mix de estilos renacentista y barroco. En 1952, el condado de Miami-Dade compró a la familia Deering la propiedad para convertirla en un museo público.
En su visita se pueden recorrer las 34 habitaciones de la propiedad, que albergan más de 2.500 piezas de coleccionista de distintos siglos. Se pueden contemplar muebles antiguos franceses e italianos, tapices flamencos, pinturas religiosas, retratos renacentistas, mapas antiguos, bustos, esculturas clásicas… Pasear entre sus estancias es un viaje en el tiempo, un tanto excéntrico, en armonía con la naturaleza. Porque la mansión está llena de ventanas desde las que se puede contemplar los jardines y también las aguas turquesas del mar Caribe.





Unos jardines impecables
Los jardines del museo Vizcaya conforman uno de los rincones más relajados y tranquilos de Miami. Diseñados por el paisajista Diego Suárez, reflejan la fusión entre el clasicismo europeo y la exuberancia tropical del sur de Florida. Suárez, formado en Italia, se inspiró en las grandes villas renacentistas de la Toscana y en los jardines barrocos franceses, pero adaptó cada detalle al clima húmedo, al terreno coralino y a la flora local.
El conjunto de los jardines ocupa unas diez hectáreas e incluye terrazas escalonadas, fuentes ornamentales, esculturas clásicas, grutas y setos geométricos. Todo gira en torno a un eje central que conecta la casa principal con el jardín, siguiendo la simetría tradicional. Las balaustradas, urnas y estatuas de mármol europeo aportan un aire de antigüedad que contrasta con la viveza del paisaje tropical.



Una de las zonas más singulares de los jardines es el Muelle de la Barcaza, una enorme construcción con forma de barca que parece flotar sobre la bahía. Esta escultura servía tanto de rompeolas como de pieza decorativa, y se ha visto dañada varias veces por los huracanes que azotan Florida. No obstante, se ha convertido en uno de los iconos de Vizcaya y en un lugar muy fotografiado.

Momentos históricos
Los jardines de Vizcaya son mucho más que un paisaje decorativo. Han sido el escenario de encuentros tan importantes como el del presidente norteamericano Ronald Reagan y el Papa Juan Pablo II en 1987, o la recepción del presidente Bill Clinton a distintos líderes mundiales en la Cumbre de las Américas en 1994.
La belleza del museo Vizcaya le ha servido para ser también escenario de bodas, conciertos, exposiciones, eventos comunitarios, películas y videoclips. Es, en definitiva, un testimonio vivo del encuentro entre el arte europeo y la naturaleza tropical que define la esencia de Miami.
Información de interés del Vizcaya Museum & Gardens
| HORARIO | De miércoles a lunes de 9:30 am a 16:30 pm. |
| PRECIOS | Entrada gratuita para menores de 5 años. De 6 a 12 años, 10 dólares A partir de 13 años, 25 dólares. |
| WEB y DIRECCIÓN | https://vizcaya.org/ 3251 South Miami Ave. Miami Fl. 33129 |
