Isaac Escañuela tiene en Orlando el food truck Barrio Español, un templo de los sabores españoles sobre ruedas
Isaac Escañuela (Barcelona, 1986) es el alma máter de Barrio Español, el único food truck de comida española en Orlando. Se ubica en À la Cart SoDo, un lugar en el que convive con otros “camiones de comida” que añaden variedad al panorama gastronómico de Orlando.
Con sus platos lleva la alegría a los españoles que sienten nostalgia por su comida y ayuda a que el cliente norteamericano aprecie la cultura culinaria de España. Junto a su mujer Grechel Sánchez (“sin ella Barrio Español no sería posible, me apoya en todo”) Isaac lucha para sacar adelante un negocio que a veces tiene un maridaje complicado en Orlando.

De Barcelona a Miami y luego a Orlando. ¿Qué motivó esta mudanza?
Yo tenía un pequeño restaurante de tapas en San Cugat que no iba bien. Y vi una película, ‘Chef’, sobre un cocinero que tras una mala reseña montó su propio food truck. La película me removió, decidí venderlo todo y cruzar el charco para empezar desde cero en Miami en 2015, porque habia mucha gente que hablaba español. Comencé de camarero y luego estuve de gerente en varios restaurantes españoles, como Bulla Gastrobar, que fue una gran escuela para mí. Y hace año y medio vi una oportunidad de negocio y me vine a Orlando.
¿Qué motivó ese traslado?
En Miami conocen la cultura española, nuestras series, nuestra gastronomía… Y sin embargo en Orlando hay un desconocimiento enorme, y por eso me vine, para intentar cambiarlo. Es como si con Barrio Español estuviéramos en la selva, abriéndonos camino con un machete.
¿Ayuda el formato móvil del food truck?
Lo bueno es que si la ubicación no te funciona te puedes mover sin límite dentro de tu propia ciudad o incluso mudarte a otra.
Y la gran desventaja es que estás a expensas de la climatología, si la temperatura es extrema las ventas se desploman, y cuando hace buen tiempo las ventas aumentan mucho. El food truck necesita sus propios permisos, es como si fuera un restaurante español con un sistema americano y por eso estoy aprendiendo muchísimo.
¿Qué retos tiene un cocinero español adaptándose al mercado gastronómico en Estados Unidos?
Está siendo duro, no saben qué es una croqueta de jamón serrano o un bocadillo porque no conocen nuestra comida. O por ejemplo el tema de las cantidades, aquí están acostumbrados a que todo sea muy grande pero nuestra comida es más sencilla. Y otro golpe de realidad son los precios o encontrar los ingredientes adecuados.
¿Tienes problemas para encontrar buena materia prima?
Muchos. Tengo que ir una vez al mes a Miami a comprar el producto porque en Orlando no lo estoy consiguiendo con los proveedores grandes: el pan de San Cugat, el jamón serrano de Salamanca, el aceite de oliva de Jaén, el arroz con denominación de origen de Valencia… En Orlando puedes conseguir por ejemplo prosciutto italiano, que no es nuestro jamón, o comprar por Amazon algún ingrediente, pero sale carísimo. Por eso cuesta mucho competir contra un taco o una pizza por doce dólares.
¿Cómo se percibe la gastronomía española en Estados Unidos?
Parece mentira, pero hay dos mundos totalmente diferente a solo cuatro horas de distancia en coche. En Miami los cubanos y los venezolanos hicieron famosa nuestra gastronomía, ellos tienen mucha influencia española y puedes encontrar muchos restaurantes españoles. Sin embargo en Orlando hay más población norteamericana que latina, y la latina está más dispersa. Hay dos restaurantes españoles buenos, Jaleo y Bulla, pero sus dueños no están cada día presentes para transmitir esa cultura, en contacto con el cliente.
En mi casa yo aprendí la importancia de los productos frescos, mi padre se pasaba todos los días por el mercado de barrio para elegir la comida, no se congelaba nada. A mí me han educado de esa manera y quiero transmitir esta filosofía en mi negocio: las croquetas son frescas, no congeladas, las salsas las hacemos a mano, las patatas las pelamos aquí, el sofrito es fresco también…
Para que veas el desconocimiento que hay en Orlando, puse calamares a la andaluza en el menú y no vendía ninguno. Al mes siguiente cambié el nombre por calamares fritos, y se ha convertido en el cuarto plato más vendido de mi camión.
¿Cuáles son los platos favoritos de los clientes?
Para los españoles y latinos el primer lugar es, con mucha diferencia, para las croquetas de jamón. Luego el bocadillo de jamón serrano, que preparamos con pan español, tomate y aceite. Y en tercer lugar la paella de marisco.
Y si nos centramos en los clientes norteamericanos, el número uno es la brocheta de pollo. ¡Les encanta el pollo! Hay que explicarles bien nuestra comida, al principio dudan pero si les dices que las croquetas de jamón serrano son ‘ham bites’ cuela un poquito más. Lo positivo es que se convierten en clientes asiduos cuando prueban la comida.




¿Qué sabor o plato de España es el que más echas de menos?
Echo mucho de menos el fuet, los canelones, el conejo, el cordero…y el pescado. Aquí no hay rape, merluza, ni una pescadería en la que puedas comprar.
Lo bueno es que en Barrio Español cocino las cosas que me gustan, como la paella de pollo, que está infravalorada, o el serranito, mi bocadillo favorito.
¿La alimentación saludable está en auge por aquí o ves demasiados ultraprocesados?
En mi experiencia no está en auge. En nuestra ubicación tenemos otros food trucks y el que más éxito tiene es el que vende hamburguesas. Los sábados vienen clientes después de hacer yoga para tomarse una burguer en vez de probar algo más saludable… Algunos me dicen que no han utilizado la cocina en su vida.
¿Qué opinas de la cultura norteamericana de las propinas?
Cuando llegué a Miami en 2015 ganaba 4,25 dólares a la hora, si el cliente no me daba propina no tenía dinero ni para comer. Al final el pago de tu salario lo asume el cliente, no el dueño del local, parece que por una ley de hace décadas para bajar la inflación. Ahora creo que cobran 12 dólares la hora y han quitado los impuestos a las propinas, así que ganan más dinero.
En Barrio Español dejan poca propina, un 7% de media frente al 18-20% de un restaurante, pero lo entiendo porque no les doy el servicio de mesa que se le da en otros establecimientos. Así que apruebo la cultura de las propinas porque he tenido que vivir de ellas, aunque comprendo que pueda chocar mucho.
¿Has tenido que adaptar tus platos al paladar norteamericano o mantienes la esencia española al 100%?
No hay nada en mi menú que no sean recetas familiares, así que no he introducido nada que guste más por aquí. Por eso al principio fue muy duro. No me gustan mucho las redes sociales pero gracias a ellas mi negocio sigue funcionando, un vídeo que colgué en Tik Tok me ha traído a mucha gente.
Venir a Orlando fue elegir el camino difícil, una ciudad en la que no teníamos amigos o familia, pero el objetivo era hacer de Barrio Español y su comida un estandarte de nuestra cultura. Trabajamos los siete días de la semana para intentarlo y no es fácil.
¿No te pasa factura no descansar?
Me la pasará más adelante al 100% pero no crucé el Atlántico para estar tranquilo. Dejé todo para cumplir un sueño y abrir algo grande en este país, ahora no es momento de descansar. Cuando lo consiga ya me relajaré un poco…
Sí que me gustaría encontrar a un cocinero para que venga unas horas y me ayude, pero la falta de personal cualificado es un problema grande y me está costando encontrar a alguien.
¿Tienes ganas de seguir luchando?
Estoy más motivado que nunca: lo fácil se va, hay que sufrir y llorar sangre para valorar lo que uno ha conseguido. No puedo tener licencia de alcohol en el food truck y nuestra comida se asocia a probarla con un vino o una cerveza. Por eso mi objetivo es tener un restaurante permanente. Tengo clientes que vienen de lejos para probar expresamente nuestra comida, esto me da mucha energía. Me siento muy querido y valorado por la gente que viene, y en momentos de bajón este apoyo me da alas.
¿Te sientes embajador de la cultura española a través de tu comida?
Me siento embajador de mis recetas familiares, creo que todavía no llego al nivel de ser un embajador de España. ¡Pero lo intento! San Agustín, por ejemplo, está a dos horas de Orlando y fue fundada por los españoles, es la primera ciudad de Estados Unidos. Debería ser estandarte de nuestra cultura y sin embargo no tiene un restaurante de cocina 100% española. Somos un país muy válido que respeta mucho la gastronomía, y me da pena que en San Agustín u Orlando no se transmita esto.


Ahora vamos a intentar conocer mejor la ciudad a través de tus ojos… Si Orlando fuera un plato español, ¿cuál sería y por qué?
Sería un taco. ¡La ciudad está llena de taquerías!
Un restaurante en Orlando.
Sushi Lola’s. Es original, el dueño es una bellísima persona, muy amable con la gente, y los platos tienen un sabor muy japonés.
Un chef.
Roxanna Rojas, era chef ejecutiva de Bulla Gastrobar en Miami. Me enseñó mucho sobre la gestión de una cocina a nivel americano.
Un plato que hay que probar sí o sí.
La tortilla de patata española del restaurante Jaleo, del chef José Andrés. Está espectacular.
Un supermercado o cooperativa para comprar.
Costco.
Un perfil de redes sociales que recomiendes…
Josy in Orlando, es muy auténtica y si te recomienda algo es verídico.
Un festival o evento gastronómico que te guste.
La Feria de Abril de Miami, está muy bien organizada.
Tu rincón favorito de Orlando o Florida.
Islands of Adventure, uno de los parques temáticos de Universal Orlando. Me lo paso muy bien en las montañas rusas como Velocicoaster o Hulk.
Tu lugar de desconexión…
Mi casa.
¿Y tu lugar de inspiración?
Me inspira mucho conducir, es cuando más pienso y mejores ideas tengo.
Información de interés del food truck Barrio Español
| HORARIO | De lunes a domingo, de 11:30 am a 10 pm. |
| WEB Y CARTA | https://static1.squarespace.com/static/5a7208dfdc2b4a831469c3c0/t/678ecdcd6c3f1541ba4a5360/1737412141635/BarrioMenu_012025.pdf |
| DIRECCIÓN | 2207 E Michigan St Orlando, FL 32806 |
