Pitones en Florida: la invasión que amenaza los Everglades

La expansión de las pitones en Florida pone a prueba uno de los ecosistemas más singulares del mundo

Orlando y Florida son sinónimos de biodiversidad y de vegetación, pero en las últimas décadas las pitones en Florida han pasado de ser una curiosidad exótica a convertirse en uno de los mayores problemas medioambientales de Estados Unidos. En su mayor parte para los Everglades, uno de los ecosistemas más importantes de Estados Unidos ubicados al lado de Miami.

Los científicos llevan años intentando frenar su expansión mientras observan cómo estos enormes reptiles alteran el equilibrio natural del sur del estado.

FOTO; FLORIDA PHYTON CHALLENGE

¿Por qué hay pitones en Florida?

La protagonista de esta historia es la pitón birmana (Python bivittatus), una especie originaria del sudeste asiático que durante décadas fue una de las mascotas exóticas más populares de Estados Unidos. Cuando eran pequeñas resultaban relativamente fáciles de cuidar, pero muchas crecían hasta superar los cuatro o cinco metros de longitud y alcanzaban un peso que podía rondar los 70 kilos.

Con el paso del tiempo, muchos propietarios decidieron abandonarlas o liberarlas en la naturaleza porque ya no podían hacerse cargo de ellas. Algunas también escaparon de sus instalaciones, especialmente tras el paso del huracán Andrew en 1992, que destruyó varios criaderos de reptiles en el sur de Florida.

La combinación de animales liberados y ejemplares escapados permitió que la especie comenzara a reproducirse en libertad.

Los Everglades ofrecían el escenario perfecto para las pitones. El clima cálido, la abundancia de agua, la enorme cantidad de presas y la ausencia de grandes depredadores naturales permitieron que estas pitones encontraran un hábitat prácticamente ideal.

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FOTO: PEXELS

Depredador que campa a sus anchas

El verdadero problema de las pitones en Florida no es su tamaño, sino su enorme capacidad para adaptarse y alimentarse de casi cualquier animal.

Estas serpientes permanecen inmóviles durante horas hasta que una presa pasa cerca y entonces la atrapan con rapidez, envolviéndola con su cuerpo hasta asfixiarla antes de tragarla entera.

Su dieta incluye desde pequeños mamíferos hasta aves, tortugas, caimanes e incluso ciervos jóvenes. No tienen enemigo, no hay animal que se les resista. Los estudios realizados por el Servicio Geológico de Estados Unidos muestran que, en algunas zonas de los Everglades, las poblaciones de mapaches, zarigüeyas y conejos han disminuido de forma drástica desde la llegada de estas serpientes. Algunas especies prácticamente han desaparecido de áreas donde antes eran muy comunes.

También han documentado ataques a animales protegidos y especies amenazadas, lo que convierte a la pitón birmana en una de las especies invasoras más preocupantes del país.

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Gran capacidad reproductiva

Otro de los factores que explica el éxito de las pitones en Florida es su enorme capacidad reproductiva. Una sola hembra adulta puede poner entre 50 y 100 huevos en una única puesta. Después de depositarlos, la madre permanece enrollada alrededor de los huevos durante unos dos o tres meses para protegerlos y mantener una temperatura adecuada mediante pequeñas contracciones musculares.

Cuando las crías nacen ya miden alrededor de medio metro de longitud y son completamente independientes desde el primer momento. Esta inusual capacidad de reproducción, unida a la ausencia de enemigos naturales y a la abundancia de alimento en los Everglades, convierte a la pitón birmana en una de las especies invasoras más difíciles de controlar.

FOTO: MSN

Los mitos que rodean a las pitones

Las enormes dimensiones de estas serpientes han alimentado numerosas historias que no siempre son ciertas.

Uno de los errores más frecuentes es pensar que son venenosas. En realidad, las pitones birmanas no producen ningún tipo de veneno. Su forma de cazar consiste en inmovilizar a la presa mediante constricción, utilizando la fuerza de su musculatura.

También es habitual escuchar que persiguen a las personas. Los expertos explican que su comportamiento suele ser justo el contrario. Siempre que pueden, intentan evitar el contacto con los seres humanos y permanecen ocultas entre la vegetación.

Los ataques graves a personas son extremadamente raros en Florida y no forman parte de su comportamiento habitual. Y sin embargo, nunca conviene acercarse a una pitón salvaje. Son animales muy fuertes que pueden defenderse si se sienten amenazados, por lo que hay que mantener la distancia y avisar a las autoridades si se observa una.

Cómo se intenta controlar la invasión

Los especialistas coinciden en que eliminar completamente las pitones en Florida ya no es una opción realista. El objetivo actual consiste en contener su expansión y reducir el impacto que tienen sobre la fauna autóctona.

Para conseguirlo, el estado mantiene programas de captura con cazadores especializados que recorren las zonas más afectadas retirando ejemplares de forma continua. Gracias a estas iniciativas ya se han eliminado decenas de miles de pitones de los espacios naturales.

Cada mes de julio también se celebra el Florida Python Challenge, un concurso que reúne a participantes de todo el país para localizar y capturar el mayor número posible de serpientes. Además de reducir su población, esta competición sirve para concienciar sobre los riesgos que supone introducir especies invasoras en ecosistemas frágiles.

Mientras tanto, universidades y organismos públicos continúan investigando nuevas técnicas para mejorar su detección. Se están utilizando drones, cámaras térmicas, perros entrenados para localizar serpientes e incluso análisis de ADN ambiental que permiten descubrir la presencia de pitones sin necesidad de observarlas directamente.

Aunque los científicos confían en seguir reduciendo su impacto, todo indica que estas serpientes enormes seguirán formando parte del paisaje del sur de Florida durante muchos años. Lo que parece claro es que proteger la naturaleza pasa por ser responsables con las mascotas y no liberarlas cuando no sabemos qué hacer con ellas.

FOTO: FLORIDA PHYTON CHALLENGE